En estos días del mes de julio, caminando por el centro de Asunción, y subiendo Humaita entre 14 de mayo y Alberdi, esta la imponente Iglesia Nuestra Señora de La Encarnación. Ingrese, vi a un grupo de jóvenes trabajando en la restauración de puertas, y exteriores de la iglesia, mire algunas partes, y las puertas están en deplorable estado. Corroído por las famosas termitas, esos kupi´i que no perdonan. Son magnificas puertas añosos, y por falta de atención de sus parrocos o quienes lo administraron, están destruidas.
Vi a un grupo de jóvenes reparando una de la puertas, realizaban los trabajos, bajo la supervisión de una señora de aproximadamente 40 años, guiaba a esos jóvenes, creo que en sus trayectorias han intervenido en algunas curaduría, pero esos jóvenes me parecieron principiantes. Y para tan importante proyecto de curadoria, las edades a primeras me resulto ineficaz.
Uno no puede comprender como es que ha llegado a este estado esta iglesia, en estas condiciones, se esta pudriendo, pero los del arzobispado, la Conferencia Episcopal Paraguaya, a sacerdotes, párrocos, ni siquiera al parecer han demostrado interés de mantenerlo bien. O será aquella historia, "no si ya pasamos presupuesto, pero no nos entregan todavía" o "no contamos con los fondos necesarios para restaurarlo".
Cuantas incógnitas rodean a la feligresía esta realidad de la iglesia, pero no solo de esta, debe haber otras en deplorable condiciones, demostrando la ineptitud de sus párrocos o mismo de las fuentes de fondos. Pero que demuestran estos, ¿falta de dedicación?, ¿de fe?, o ¿de posesión diabólica?, todo indica que el diablo se ha adueñado de sus párrocos, de anteriores administradores.
Vayan a comprobar en que estado están las puertas y otras dependencias. Es un caos, una catástrofe laico. Esto es una ofensa estrepitosa hacia Dios Todopoderoso, tener en esas condiciones una iglesia, la morada de los santos, casa del señor, y llegar a estas condiciones.
¿Como se desempeñaban en todo esos tiempos en que se debería de pasarle aceite a las puertas?. Los curas que realizaban las misas, ¿adonde iban a meditar?, como vivian sus tiempos o etapas. Todos los que pasaron a realizar su liturgia o los sacerdotes que los frecuentaron de alguna manera, ninguno se ha preocupado por mantenerlo. Hicieron caso omiso ofendiendo al Todopoderoso, a Jesús. Es como el sacerdote diga, ¿Si se pudre a mi que me importa?, yo me voy a almorzar, me voy a dormir y que Dios se vaya ...........
Es muy probable lo que pensaban, de otra manera como se ha llegado a este estado calamitoso, así pensaban aquellos permitiendo que llegase estos efectos.
Los sacerdotes demuestran cada vez menos. Trabajan cada vez menos y cada vez más el pueblo los necesitan, los jóvenes necesitan tener una iglesia abierta a cualquier hora para ingresar y aliviarse de esta tormentosa actualidad o encomendarse para no caer, o levantarse de nuevo.
Mientras los sacerdotes en Paraguay, si son fuertes acusándose de homosexuales, y pregúntenle ustedes por que son así un puñado de ellos, y tal vez tengan coraje en responderles que por ser poseídos diabólicamente. Y en otros momentos no fueron sexualmente poseídos cuando descuidaron trabajar.
Y que encontramos ahora, una iglesia como La Encarnación que se pudre. Eso es decir al pueblo, "púdranse", a los niños llevarlos al futuro sin fe. Es una derrota de Dios Todopoderoso por que sus párrocos son una partida de usurpadores, ineptos, poseídos.
Esa es la verdad, esto significa perder, para colmo, los espacios de La Encarnación, son utilizados para lucrar con estacionamiento de automóviles, lucran como en aquella época cuando Jesús ingreso al templo sagrado, y se encontró con mercaderes, con lo peor que puede caer el ser humano.
Ya no importa pensar a manos de quienes estuvieron el mantenimiento, o quienes lo estaban administrando. Lo importante es la verdad, ¿que significa ofrecer la casa de Dios Todopoderoso al pueblo en estas condiciones?.
Eso es, o ustedes me dirán como se sienten al ver una casa de Dios Todopoderoso así, en ruinas, avasallado por el mal, por que no es otra cosa que una demostración de fracaso, derrotados los que tuvieron oportunidad de cuidarlo. Aquí no se trata de "mantenimiento", se trata de una guerra que todos debemos de luchar contra el mal, pero si nuestra base en este caso la iglesia, y se esta pudriendo, ¿como ganaremos la lucha, donde nos fortaleceremos?, ¿en que lugar podremos proyectar las estrategias para combatir?,¿ donde bautizaremos a los hijos de nuestra patria en el futuro, al son de las fuerzas del bien?. ¿sin base?, ¿sin iglesia?
Cuanto tiempo ha pasado mientras la desidia y los depredadores consumían a esta casa de Dios, y cuantos semejantes han caído de nuevo. Por que esta corrosión en esta casa de Dios Todopoderoso demuestra otra magnitud marginada a los devotos del divino creador, un abandono a la feligresía de parte de los laicos, y de habernos recibido en tal situación de caos en este hogar.
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