En Paraguay, la semana santa se mantiene con sus tradiciones, obvio, diferente al de los años 70'. Cuando eran días en que los chicos no tenían que correr mucho, o hablar palabras groseras, hablar fuerte, y los mayores con una reflexión total hacia los demás, con Dios Todopoderoso, Jesús, y el Espíritu Santo. Esa semana santa, los paraguayos vivíamos con mucho sentimiento.
La semana santa es un acontecimiento diferente, milagrosa, llena de evangelización, rememoraciones, reflexiones y demostraciones de varias culturas. Su punto culminante, la pascua, tiene la verdad, la vida después de la muerte corporal humana, la eternidad.
Y Jesús demostró esta realidad. Después de su resurrección milagrosa, y aparecer ante sus apóstoles, y luego ante líderes y patriarcas en varias ciudades, y otros quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo después de resucitar. Todas estas personas, fueron comunicando esta verdad en sus comunidades, luego fue difundido en la Santa Biblia por todo el mundo para siempre.
Además de la resurrección, Jesús demostró ser el hijo de Dios, a través de los milagros. Y realizo cientos de milagros, en varios pueblos, lugares, ante miles de testigos.
No es un cuento, Jesús fue real, existió, estuvo lejos de Paraguay, o de la China, pero aquellos miles que si vivieron de testigos esta realidad, aseguraron para todos que Jesús es el hijo de Dios. No es una historia sin testigos, la historia de Jesús tiene elementos verdaderos.
Yo me pregunto, como millones de personas pueden dudar de esta historia religiosa, con hechos veridicos. Jesús ha luchado para demostrar lo que significa un ser como el. Tuvo que juntar personas que luego fueron apóstoles, enseñarles que era único y diferente a todos, dedicarse para volverlos milagroso como el, y evangelicen la existencia de Dios, de las palabras del Todopoderoso, sus mensajes de enfrentar con valor y sabiduría los desafíos que tenemos todos.
Jesús, vivió dentro de un sistema político diferente, el romano, el más salvaje, cruel, desgarrador de la época. Nadie se atrevía a tener adeptos, ni tan solo unos cuantos, más Jesús si, lleno de valor lucho por demostrar que era el hijo de Dios Todopoderoso, y enseñar a los demás a que no caigan en las garras del mal.
Jesús, ha demostrado ser el hijo de Dios Todopoderoso. Entre sus evangelizaciones, esta la oración, como una de las armas para luchar, enfrentar las situaciones adversas. El ha dejado muchas enseñanzas para triunfar sobre los demonios y otras fuerzas malignas. Siempre dará resultados sus evangelizaciones. Aprendiendo de el, arremetiendo con valor como lo hizo el, perseverando una y otra vez.
El camino es entenderlo bien, estudiarlo, comprenderlo como hijo de Dios Todopoderoso, como maestro, hasta conocerlo como el redentor. |